Juan Luis Cañas está en la cima de su carrera tras transformar la bodega familiar de Villabuena de Álava en una de las firmas de mayor renombre de Rioja sin renunciar a elaborar vinos en todas las gamas de precio. Y además con toda la sencillez del mundo.
Una visión tremendamente cercana al viñedo le ha permitido crear vinos como el Hiru 3 Racimos (sólo con las viñas más viejas que dan tres racimos o menos) o la gama Amaren que ha acabado independizándose como bodega autónoma. Y este año además ha presentado su primer ribera del Duero, un proyecto en sociedad con otra familia apasionada del vino.
“En esto del vino empiezas con vinos suaves. Yo empecé con los rosados, luego tintos flojitos, luego comienzas a valorar los blancos… Al final es como cualquier otro producto, los quesos o las carnes, cada vez quieres más”.
MUY PERSONAL
Cosecha: 1955.
Qué vino te llevarías a una isla desierta: Primero agua y, puestos a elegir, un vino suave y afrutado; un crianza.
La frase: “Para mí el vino es como la Fórmula 1, estoy todo el día compitiendo”.
Aficiones (además del vino): Caza, esquí, montaña, bicicleta, frontón y amigos.
Lugar favorito del mundo: Donde he nacido, Rioja Alavesa, y después algún sitio de los que me faltan por conocer.
Plato preferido: Lubina al vapor o a la plancha.