Para Alberto García (Bodegas Mauro y Maurodos), el vino está siempre asociado a la mesa y a la gastronomía. Está convencido además de que el vino es capaz de despertar pasión, emociones y sentimientos.
Uno de los miembros de la saga de los García. Es hijo de Mariano García, toda una institución en la enología española, y junto a su hermano Eduardo gestiona el presente del grupo de bodegas y proyectos de la familia (Mauro, San Román, Leda), todos ellos muy centrados en Castilla y León, una región que dominan y conocen a la perfección.
Su recomendación para quienes quieran acercarse a este mundo es que lo hagan sin miedo, sin complejos y sin prejuicios, desde una perspectiva lúdica, con ganas de probar, aprender y compartir.
MUY PERSONAL
Cosecha: 1975.
Qué vino te llevarías a una isla desierta: Un riesling seco y maduro, y un tempranillo del Duero con unos años de botella.
La frase: “Pagaría mucho dinero por vinos que te despiertan emociones, sentimientos, por vinos por los que sería capaz de cometer una locura”.
Aficiones (además del vino): Cine, lectura, nadar, viajar, disfrutar de la gastronomía con familia y amigos, un buen partido de fútbol…
Lugar favorito del mundo: Lisboa, París, las playas de Huelva.
Plato preferido: Pan con tomate, jamón ibérico, gamba roja, chuleta de vacuno a la parrilla…