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Abrimos una pequeña ventana al apasionante mundo de las variedades de uva: sus orígenes, su expansión por los viñedos del planeta, las confusiones que se han generado por el camino y también la multitud de nombres por los que se puede conocer a una sola uva.

Lo que en el mundo del vino llamamos “sinonimias” no es sino la constatación de los diferentes nombres que una misma uva puede recibir en distintos lugares.

Un ejemplo: la tempranillo, nuestra uva tinta más conocida y abundante, recibe el nombre de tinto fino y tinta del país en la Ribera del Duero y otras regiones de Castilla y León, cencibel en La Mancha y ull de llebre (ojo de liebre) en Cataluña. Y la tinta de Toro de la denominación zamorana del mismo nombre no es sino una adaptación particular de la tempranillo en esta región que ha dado lugar a una uva con algunas características diferenciadas.

A la vista de esta realidad, cada elaborador toma su decisión sobre el nombre que decide poner en la etiqueta del vino o en los folletos informativos de la bodega o en su página web… En Rioja, desde luego, sólo se habla de tempranillo, ya que el término está firmemente asentado. Pero en Ribera las cosas cambian. Incluso si nos remontamos algo más atrás, a las décadas de los setenta y ochenta, todavía era habitual utilizar en esta región el nombre de tinto aragonés para referirse a la tempranillo.

Hoy hay quien, como Alejandro Fernández, de Pesquera, prefiere utilizar tempranillo porque es el nombre más conocido y extendido de la variedad y, de hecho, lo aplica indistintamente a sus vinos de Ribera del Duero, Zamora y La Mancha elaborados con esta uva. Otros, como la familia Moro (Bodegas Emilio Moro), abogan por el carácter diferencial de la tempranillo de la Ribera (dicen, por ejemplo, que el grano es más pequeño) y se preocupan por seleccionar material vegetal de sus viñedos más viejos para sus nuevas plantaciones. En su boca todo esto se explica haciendo uso de dos palabras: tinto fino.

Otros nombres que viene bien conocer
La mazuelo, variedad utilizada habitualmente en Rioja como uva de ensamblaje y más recientemente con varias experiencias como monovarietal, no es sino la cariñena de Aragón y Cataluña (carignan en Francia y en el resto del mundo), aunque en esta última región tiende a imponerse últimamente el término de samsó, especialmente en el Priorat, donde es la gran uva autóctona junto a la garnacha.

La garnacha (grenache en francés) también tiene sus sinonimias, pero son bastante minoritarias. Se encuentra a menudo con la grafía garnatxa en las denominaciones catalanas, mientras que en zonas de Castilla y León y Madrid se la conoce como aragonés. Para quien vaya de vacaciones a Cerdeña, la cannonau de la isla también es garnacha.

La garnacha tintorera, muy abundante en Almansa y en Albacete en general y con presencia también en Murcia es la misma alicante bouschet que se encuentra en la zona norte. En este caso, su origen es bien claro: es un cruce de petit bouschet y garnacha realizado en el siglo XIX.

La monastrell es la garrut de Tarragona y la murviedro de Valencia, término este último que ha dado lugar al nombre por el que se la conoce mejor en todo el mundo: mourvèdre, seguramente por los famosos vinos de Murviedro (Sagunto) que triunfaban en el siglo XVIII.

En blancas, la viura riojana y de otras regiones de Castilla y León es la macabeo catalana. En La Mancha se usan los dos nombres y, en general, las dos designaciones tienen gran entidad. La palomino de Jerez es la jerez de muchas zonas de Castilla y León y la listán blanca canaria. Dentro de un ámbito más minoritario, la pansa blanca de Alella es la misma xarel.lo de otras regiones catalanas. Y cuando llegamos a la moscatel, hay que diferenciar entre la moscatel de Alejandría, que es la misma moscatel de Málaga o la moscatel romano, de la llamada moscatel de grano menudo o moscatel menudo o, en Francia, muscat de Frontignan.

A veces lo que cambia es simplemente la grafía. La syrah francesa tan de moda últimamente en España y uva clave en Australia, en este último país se escribe shiraz. Por supuesto, es la misma variedad, pero a veces utilizar una u otra grafía puede ser una declaración de principios sobre si se elabora en una línea clásica francesa o al más potente estilo australiano.