Es, probablemente, la marca española con mayor estatus de culto y una posición especialmente privilegiada en el mercado. Pero detrás hay hoy un buen número de vinos y bodegas… Y un nuevo proyecto en Rioja que ha hecho correr rÃos de tinta.
Sin embargo, el consumidor tendrá que esperar bastante para probar este nuevo vino que, probablemente, no llegará al mercado hasta 2013. Tomarse el tiempo necesario para hacer las cosas es una máxima habitual en esta casa que, por primera vez, además, decide recorrer el camino en compañÃa de un socio: el barón Benjamin de Rothschild, de la rama financiera de esta conocida familia y un conocido amante de la vela.
Tuvimos la oportunidad de catar con Xavier Ausás, director técnico del grupo, las nuevas añadas de la casa que aparecerán en la próxima GuÃa Todovino 2011 y que, como ya es habitual, no llegarán al mercado hasta marzo o abril del año próximo.
Fue un buen momento para obtener información de primera mano sobre el proyecto riojano que se ha mantenido en secreto durante más de cinco años mientras se iban adquiriendo fincas y parcelas en el entorno de San Vicente de la Sonsierra. Ausás nos desvelaba que no siempre se han comprado viñedos, sino también terrenos para plantar y que el perfil que han ido buscando es el de tempranillos viejos en laderas, con suelos de canto rodado, exposición sur y a cierta altitud.
Se han hecho ya varias vinificaciones en una bodega alquilada y Xavier Ausás reconoce haberse entusiasmado especialmente con la calidad de la cosecha 2007. Sin embargo, el primer vino que saldrá al mercado, y del que se espera comercializar entre 40.000 y 50.000 botellas, será de la cosecha 2009.
El comunicado oficial conjunto emitido en junio por Vega Sicilia y el barón Benjamin de Rothschild confirmaba que hasta la fecha se habÃan adquirido 110 hectáreas de viñedo y que el proyecto contará con una bodega propia que se construirá durante los próximos dos años. La idea es elaborar dos vinos de calidad y alcanzar una producción de 300.000 botellas en el medio plazo.
Calidad y más cantidad de la habitual
Estas dimensiones, que se corresponden con el tamaño medio de los grandes châteaux del Médoc (Burdeos), son muy significativas del “estilo Vega Siciliaâ€. Uno de los grandes méritos de esta casa es su capacidad para producir cantidades relativamente altas de vinos de gran calidad. El propio y mÃtico Único puede alcanzar las 100.000 botellas en añadas como 2000, actualmente en el mercado. Se sitúa a una distancia inalcanzable para la mayorÃa de los que están considerados actualmente grandes tintos españoles y cuyas producciones pueden ir de unos pocos miles (incluso cientos) de botellas a no mucho más de 30.000.
De Valbuena, mal considerado “segundo vino†de Vega Sicilia (tiene sus fervientes admiradores que lo prefieren al Único), se elaboraron casi 180.000 botellas de la cosecha 2005. Y las cifras suben en sus otras bodegas de Ribera (Alión) y Toro (Pintia) de las que sólo sale un único vino (otro elemento de dificultad añadida sin segundas marcas a las que desplazar uvas menos seleccionadas) que rozan o incluso puede llegar a superar las 300.000 botellas de producción anual.
Quizás la gran desconocida del grupo es Oremus, en la lejana región húngara de Tokaj, cuna de maravillosos vinos dulces (y, lamentablemente, tan poco a la moda) elaborados, al igual que los más conocidos sauternes, por uvas atacadas por el hongo de la podredumbre noble.
El mito, siempre con todos los ojos encima
La familia Ãlvarez, que se hizo con Vega Sicilia en 1982, inició la expansión del grupo en los años noventa con la creación de Alión. Sus movimientos siempre se han caracterizado por ser extremadamente meditados y pausados. Toro es un buen ejemplo: fueron de los primeros en llegar, pero esperaron a tener un histórico consistente de pruebas y vinificaciones antes de decidirse a lanzar Pintia al mercado. Hay un proyecto de blancos que lleva más de una década gestándose en el viñedo de Vega Sicilia (trabajando con chardonnay y uvas del Ródano como viognier, roussanne o marssanne) y que aún no está claro que vaya a ver la luz.
En Rioja se está actuando de manera similar. Y es una región en la que Vega Sicilia deberÃa sentirse muy cómoda. Tiene trayectoria histórica, la misma variedad (tempranillo) que reina en el Duero y probada capacidad para elaborar vinos de guarda. Aunque también es cierto que el primer tinto que elaboren en la zona será examinado con lupa y se le pedirá que cumpla con la más altas expectativas.
Quizás no estarÃa mal recordar los tiempos en que Cosme Palacio, el creador de Bodegas Palacio en Laguardia (Rioja Alavesa), llegó a Vega Sicilia buscando un viñedo del que abastecerse cuando la filoxera atacó Rioja. Su enólogo, Txomin Garramiola, se quedó en las tierras del Duero y utilizó todo su saber hacer (de ascendencia riojano-bordelesa) para elaborar, a comienzos del siglo XX, un tinto que acabarÃa siendo legendario. La pregunta ahora es: ¿qué va a aportar Vega Sicilia a Rioja un siglo después?



