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Volvemos a hablar de vinos sin denominación de origen, pero todos ellos procedentes de Castilla-La Mancha. Son algunos de nuestros favoritos entre las catas que hemos realizado recientemente de cara a La Guía Todovino 2012. La noticia: que cada vez hay más variedad y opciones entre las que elegir.

Antes no está de más recordar que con casi 475.000 hectáreas (y pese a un importante porcentaje de arranque de cepas en los últimos años), Castilla La Mancha es la región del mundo con mayor extensión dedicada al cultivo del viñedo. Con estos índices de producción, no es raro que tradicionalmente haya habido muchos graneles y que sea, en general, un mercado de grandes volúmenes. En la actualidad cuenta con ocho denominaciones de origen. La Mancha es la más extensa, pero también están Valdepeñas, Méntrida, Almansa, Manchuela, Mondéjar, Ribera del Júcar y Uclés, además de un buen número de las nuevas denominaciones de vinos de pago (reservadas para fincas concretas) que se han aprobado en España.

La creación del indicativo Vinos de la Tierra de Castilla en 1999 sirvió para que los vinos de mesa de Castilla-La Mancha pudieran acceder a una categoría que permitiera especificar la añada y variedad en la etiqueta, elementos imprescindibles para poder competir en los mercados. Desde entonces, además, muchos productores han preferido este paraguas para comercializar sus vinos aunque no es raro que en esta zona una misma bodega elabore bajo dos o tres indicativos de origen.

Hoy, el principal atractivo de los Vinos de la Tierra de Castilla es que reúne bastantes etiquetas interesantes, casi siempre con precios atractivos y cada vez con más variedad.

Uno de los rosados de la cosecha 2011 que más nos ha gustado es el Ercavio (89 puntos, unos 5 euros), un tempranillo que combina muy bien vivacidad y fruta roja dulce. En tintos, para muchos será un pequeño descubrimiento saber que los Eguren (autores de los famosos La Nieta, Amancio o San Vicente en Rioja y de Victorino y Alabaster en Toro) elaboran un delicioso y asequible tinto en estas tierras. El Códice 2010 (87 puntos, unos 6 euros) lleva seis meses de barrica y ofrece esa deliciosa mezcla de frutos rojos con notas cremosas (leche, nata) que la familia es capaz de reproducir tan bien en distintas escalas de calidad y precio. La variedad es también tempranillo, la misma que manda en Rioja y Ribera y la que, probablemente, más despunta en estas tierras manchegas, donde se la conoce como cencibel. Con la misma receta pero un carácter más serio tras 15 meses de crianza en roble americano, Gran Fontal Vendimia Seleccionada 2007 (90+ puntos, 11,95 euros, 30.000 botellas) es otra recomendación imprescindible de relación calidad-precio. Tiene la madurez característica de la zona, pero con un excelente equilibrio con la barrica, taninos redondos y una textura que ayuda a pedir una segunda y una tercera copa.

Las uvas foráneas también están muy bien introducidas en tierras manchegas, en especial la cabernet, aunque cada vez hay mayor interés por la syrah y, en general, por experimentar con todo tipo de variedades. Hemos encontrado combinaciones equilibradas y con precios muy interesantes en el sabroso, frutal y balsámico Torre de Barreda Amigos 2008 (87 puntos, 13.500 botellas), que lleva mayoría de tempranillo, junto a syrah y cabernet; y en el Finca Valdelagua 2007 (91 puntos, 12,45 euros), con cabernet y syrah a partes iguales junto a un 20% de merlot. La mezcla da una nariz compleja, con notas especiadas, pastelería y fruta en sazón y, en boca, nuevamente, encontramos la golosidad y agradable textura de unas uvas perfectamente maduradas. Más sorprendente quizás es la aparición de la graciano al 20% acompañando la syrah en el Pago del Vicario Monagós 2007 (85 puntos, 13,50 euros), que juega en la línea de los taninos maduros y de una dulce licorosidad en su justa medida.

Pero hay aún propuestas más exóticas. Como el Aljibes Cabernet Franc 2007 (89 puntos, 11 euros, poco más de 14.000 botellas), elaborado con una variedad habitual en Burdeos y con presencia muy reducida en España, pero que se concreta en un tinto muy bebible, ligero, fresco, de carácter balsámico y abundante fruta roja. Y el muy recomendable Venta La Ossa TNT 2010 (92 puntos, sólo 6.000 botellas), elaborado con la uva portuguesa touriga nacional que empieza a introducirse tímidamente en distintas regiones españolas y que aporta una frescura y jugosidad distintiva a la madurez propia de las uvas locales. Este tinto, que saldrá al mercado en unos días, puede responder muy bien a las ansias de novedad de muchos paladares, a la vez que contribuye a ampliar el espectro de posibilidades del mar de viñas que aún es Castilla-La Mancha.

Vinos relacionados con el apunte

Finca Valdelagua 2007

Tinto

Bodegas y Viñedos Casa del Valle


12,45